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LECTURAS PARA EL Lunes, 12 de Julio del 2010 Tiempo Ordinario: (2da Parte) | Primera Lectura Is 1, 11-17 "¿Por qué tantos sacrificios en mi honor? dice Yavé. Ya estoy saciado de sus animales, de la grasa de sus terneros. No me agrada la sangre de sus novillos, de sus corderos y chivos. Si suben hacia mí en peregrinación, y se agolpan en los patios de mi Templo, ¿quién se lo ha pedido? Déjense de traerme ofrendas inútiles; ¡el incienso me causa horror! Lunas nuevas, sábados, reuniones, ¡ya no soporto más sacrificios ni fiestas! Odio sus lunas nuevas y sus ceremonias, se me han vuelto un peso y estoy cansado de tolerarlas. Cuando rezan con las manos extendidas, aparto mis ojos para no verlos; aunque multipliquen sus plegarias, no las escucharé, porque veo la sangre en sus manos. ¡Lávense, purifíquense! no me hagan el testigo de sus malas acciones, dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido, hagan justicia al huérfano y defiendan a la viuda." | Salmo Sal 50, 8-9. 16-17. 21. 23
No te reprendo por tus sacrificios, o por tus holocaustos, que están siempre ante mí. No tomaría un toro de tu establo ni un chivo de tu corral,
Pero al impío Dios le dice: "¿Por qué vas repitiendo mis preceptos, y andas siempre hablando de religión, tú que odias mis reprensiones y te echas mis palabras a la espalda?
Si tú lo haces, ¿tendré yo que callarme?, ¿o piensas que yo soy como tú? Te acusaré y te lo echaré en cara.
Me honra el que da gracias con sacrificios, pero al que va por camino recto, le haré ver la salvación de Dios".
| Evangelio Mt 10, 34-42. Mt 11,1 No piensen que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada. Pues he venido a enfrentar al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. Cada cual verá a sus familiares volverse enemigos. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no carga con su cruz y viene detrás de mí, no es digno de mí. El quevive su vida para sí, la perderá, y el que sacrifique su vida por mi causa, la hallará. El que los recibe a ustedes, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. El que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá recompensa digna de un profeta. El que recibe a un hombre justo por ser justo, recibirá la recompensa que corresponde a un justo. Asimismo, el que dé un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, porque es discípulo, no quedará sin recompensa: soy yo quien se lo digo."
JESÚS Y JUAN BAUTISTA Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí para predicar y enseñar en las ciudades judías. |
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