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LECTURAS PARA EL Viernes, 2 de Julio del 2010 Tiempo Ordinario: (2da Parte) | Primera Lectura Am 8, 4-6. 9-12 A ustedes me dirijo, explotadores del pobre, que quisieran hacer desaparecer a los humildes. Ahí están sus palabras: "¿Cuándo pasará la fiesta de la luna nueva, para que podamos vender nuestro trigo? Que pase el sábado, para que abramos nuestras bodegas, pues nos irá tan bien que venderemos hasta el desecho. Vamos a reducir la medida, aumentar los precios y falsear las balanzas." Ustedes juegan con la vida del pobre y del miserable tan sólo por algún dinero o por un par de sandalias. En ese día, dice Yavé, yo mandaré ponerse el sol en pleno mediodía y las tinieblas se extenderán sobre la tierra en día claro. Cambiaré sus fiestas en velorio y sus cantos en lamentos. Haré que todo el mundo se vista de saco y que todos se rapen la cabeza. Ese día habrá tanto pesar como en los funerales de un hijo único; y el porvenir no será menos amargo. Llegará el día, dice Yavé, en que mandaré al país el hambre, mas no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra de Yavé. Entonces atravesarán mares y recorrerán la tierra desde el norte hasta oriente buscando la palabra de Yavé, pero no la encontrarán. | Salmo Sal 119, 2. 10. 20. 30. 40. 131
Dichosos los que observan sus testimonios y lo buscan de todo corazón,
¡Con todo mi corazón te he buscado, no me desvíes de tus mandamientos!
Mi alma se consume deseando tus juicios en todo tiempo.
He elegido el camino de la verdad, y tus juicios he deseado.
Mira cómo deseo tus ordenanzas, tú que eres justo, vivifícame.
Abro una boca grande para aspirar, pues estoy ávido de tus mandamientos.
| Evangelio Mt 9, 9-13
JESÚS LLAMA AL APÓSTOL MATEO Jesús, al irse de allí, vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos, y le dijo: "Sígueme." Mateo se levantó y lo siguió. Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: "¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?" Jesús los oyó y dijo: "No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores." |
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