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LECTURAS PARA EL Sábado, 24 de Julio del 2010 Tiempo Ordinario: (2da Parte) | Primera Lectura Jer 7, 1-11
EL TEMPLO DE YAVÉ, FALSA SEGURIDAD A Jeremías le llegó esta palabra de Yavé: "Párate en la puerta de la Casa de Yavé y publica allí esta palabra: Escuchen, hombres de Judá, que entran por esta puerta a adorar a Yavé. Así habla Yavé, Dios de Israel: Mejoren su proceder y sus obras, y yo me quedaré con ustedes en este lugar. No confíen en palabras mentirosas como éstas: ¡Miren el Templo de Yavé!, ¡aquí está el Templo de Yavé!, ¡éste es el Templo de Yavé! Más bien mejoren su proceder y sus obras y hagan justicia a todos. Dejen de oprimir al extranjero, al huérfano y a la viuda. No manchen este lugar con sangre de gente asesinada. No vayan en pos de otros dioses, para desgracia de ustedes. Yo, entonces, los mantendré en este lugar, en el país que di a sus padres desde hace tiempo y para siempre. Pero ustedes se fían de palabras engañosas e inútiles. Ustedes roban, matan, toman la esposa del prójimo, juran en falso u ofrecen sacrificios a otros dioses, que no son de ustedes... Y luego vienen a presentarse ante mí, en este Templo que lleva mi Nombre, y dicen: "¡Aquí estaremos seguros después de cometer tantas maldades!" ¿Será un refugio de ladrones esta casa mía sobre la cual descansa mi Nombre? | Salmo Sal 84, 3. 4. 5-6. 8. 11
Mi alma suspira y hasta languidece por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne gritan de alegría al Dios que vive.
Hasta el pajarillo encuentra casa, y la alondra un nido, donde dejar sus polluelos: cerca de tus altares, Señor Sabaot, ¡oh mi Rey y mi Dios!
Felices los que habitan en tu casa, se quedarán allí para alabarte. Dichosos los hombres cuya fuerza eres tú y que gustan de subir hasta ti.
pasan por las murallas una a una, hasta presentarse a Dios en Sión.
Vale por mil un día en tus atrios, y prefiero quedarme en el umbral, delante de la casa de mi Dios antes que compartir la casa del malvado.
| Evangelio Mt 13, 24-30
EL TRIGO Y LA HIERBA MALA Jesús les propuso otra parábola: "Aquí tienen una figura del Reino de los Cielos. Un hombre sembró buena semilla en su campo, pero mientras la gente estaba durmiendo, vino su enemigo, sembró malas hierbas en medio del trigo y se fue. Cuando el trigo creció y empezó a echar espigas, apareció también la maleza. Entonces los trabajadores fueron a decirle al patrón: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, viene esa maleza?" Respondió el patrón: "Eso es obra de un enemigo." Los obreros le preguntaron: "¿Quieres que arranquemos la maleza?" "No, dijo el patrón, pues al quitar la maleza podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha. Entonces diré a los segadores: Corten primero las malas hierbas, hagan fardos y arrójenlos al fuego. Después cosechen el trigo y guárdenlo en mis bodegas." |
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